ubicado en la última curva de la subida al cerro, posee una hermosa plazoleta sobre la caleta Portales y el balneario del cerro los Placeres. Es el primer mirador que tiene la cuidad viniendo de Viña del Mar.

Mirador de la Puntilla San Luis: está en el cerro Los Placeres entre la bajada Yolanda y la subida San Luis, al costado de la Universidad Santa María. Posee una hermosa vista de los cerros y la bahía. Antiguamente se conocía como la terraza Balmaceda, la cual fue demolida para ocupar los terrenos en la construcción de modernos edificios de departamentos. Hasta el año 1955, era lugar obligado para realizar bailes frente al mar y celebrar la “fiesta de la primavera”, con challas y serpentinas. Los porteños más antiguos evocarán con nostalgia y emoción estas cándidas y hermosas fiestas que ya nunca volverán.
Mirador Diego Portales: se encuentra en el cerro Barón, sobre los terrenos del mercado Persa Barón. Posee una hermosa vista panorámica de Valparaíso y sus cerros.
Mirador Marina Mercante: está ubicado en un sector del cerro Playa Ancha en la parte alta que corresponde a la población Marina Mercante, ofrece una vista panorámica de todo Valparaíso y la bahía con el movimiento de sus naves y embarcaciones menores.
Mirador O’Higgins: ubicado en la parte alta de del cerro San Roque, este mirador abarca toda la bahía. Su nombre se debe a la histórica frase pronunciada aquí por Bernardo O’Higgins, cuando mirando hacia la bahía vio los barcos de la entonces Escuadra Nacional: “De estas cuatro tablas penden los destinos de América”. Existe un monumento que recuerda esta sentencia del libertador.
Paseo Atkinson: ubicado en el cerro Concepción, sobre la Plaza Anibal Pinto. Se puede acceder a él por la calle Papudo y por la escala Concepción, que sube por detrás del edificio del diario El Mercurio, donde antiguamente se encontraba la mítica Cueva del Chivato.

Paseo Gervasoni: se ubica en el cerro Concepción y se llega por el ascensor Turri. Ofrece un panorama general del puerto y tiene una vista espectacular. Es un hermoso paseo por su cercanía con la iglesia Luterana y la iglesia Anglicana de Saint Paul.
Paseo Yugoslavo: se encuentra en el cerro Alegre y se accede por el ascensor el Peral. Allí se encuentra el palacio Baburizza, que alberga al Museo de Bellas Artes. Fue construído en 1916 y declarado Monumento Nacional en 1979. Este privilegiado mirador ofrece una estupenda visión de la bahía y su entorno.
Paseo 21 de mayo: es uno de los más bonitos y visitados de Valparaíso, está ubicado frente a la antigua Escuela Naval. En la actualidad funciona allí el museo Naval, su hermosa vista abarca todo el puerto, el molo, el muelle Barón, Viña de Mar, Reñaca y Concón. Su pérgola está suspendida sobre avenida Altamirano y es el recorrido terminal del ascensor Artillería. Su doble fila de frondosos árboles ofrece una sombra que niegan los demás paseos. Aquí también se efectuaba la “fiesta de la primavera”, se patinaba y se jugaba a la challa. Eran comunes las retretas que ofrecían las bandas de la Armada y del Regimiento Maipo.

Muelle Prat: ubicado en una situación de privilegio en el centro de la bahía, es el lugar preferido para iniciar el típico paseo familiar en lancha los fines de semana y festivos. Cuenta este muelle con un embarcadero, un restaurante internacional, una feria de artesanía, además del cuartel del glorioso Bote Salvavidas. En el embarcadero hay gran cantidad de lanchas y botes fleteros que hacen las delicias de los niños y adultos que disfrutan del paseo por la bahía: el dique, el muelle Barón, los buques mercantes fondeados en la bahía y los buques de guerra ubicados en el molo de abrigo le dan un singular atractivo a este paseo. El muelle además, es el lugar obligado para el desembarque de los marinos de los buques surtos en la bahía. Otro atractivo de este muelle es el arribo de grandes transatlánticos que le da un toque de distinción a las actividades portuarias de nuestro querido puerto.
El molo de abrigo: es una extensión de cemento y rocas que comienza junto al la batería Esmeralda, en la Avenida Altamirano. Este gran brazo de hormigón avanza un kilómetro hacia el mar, a los 300 m forma un codo hacia la derecha, que se interna casi paralelo a la bahía, ubicándose en esta esquina un faro que lleva por nombre Punta Duprat. Dicho faro inició su funcionamiento en mayo del año 1921, mismo año que se inauguró el molo de abrigo.

Antiguamente, las maniobras de embarque y desembarque eran muy arriesgadas y
peligrosas, además de ser una incómoda experiencia para los pasajeros y marinos en trafico por la bahía, debido a la bravura del mar y del viento. Esta obra maestra de ingeniería convirtió al puerto de Valparaíso en una bahía más adecuada para el tráfico marítimo; además permitió a nuestra Armada nacional contar con un embarcadero seguro y a cubierto del fuerte viento y oleaje. También proporcionó a la ciudad un hermoso y espectacular paseo peatonal.

Dique Valparaíso III: está ubicado frente a la poza de abrigo y se puede ver desde cerca en los tradicionales paseos en lancha que se ofrecen en el Muelle Prat. Fue construido en 1985 y tiene una capacidad de levante de 10.000 toneladas. Ha carenado y reparado una importante cantidad de buques de la comunidad naviera nacional e internacional.

Año Nuevo en el Mar
Desde hace muchos años nuestro puerto de nostalgias ha incorporado a su indudable belleza y colorido, una fiesta que ha llegado más allá de nuestras fronteras. Cada 31 de diciembre la ciudad celebra el año nuevo lanzando toneladas de fuegos artificiales desde muelles y embarcaciones, los cuales son visibles desde todos los rincones de la bahía y Viña del Mar. Son miles las personas que en esta noche mágica repletan los miradores y balcones del borde costero para disfrutar de un espectáculo pirotécnico sin igual, que nos llena de orgullo y emoción.
El Metrotren de Valparaíso

Es el ferrocarril urbano que cruza gran parte del plan de Valparaíso para terminar en la ciudad de Limache. El recorrido comienza a nivel de superficie en la Estación Puerto, frente a la plaza Sotomayor y va orillando el borde costero, lo que permite recrear la vista con los cerros, el mar, la bahía y la ciudad en general. Ya en Viña del Mar, en la Estación Caleta Abarca, cerca del reloj de flores, la vía se interna bajo la superficie y cruza la ciudad reapareciendo en la Estación el Salto, y así continúa hasta Limache. El Metrotren fue inaugurado el 23 de noviembre del año 2005, su flota está compuesta por 27 trenes de dos coches cada uno. Fabricados en Francia, tienen una capacidad de 392 pasajeros y poseen 144 cómodos asientos. El viaje es rápido y silencioso; además cuentan con un sistema de aire acondicionado que hace de esta travesía un paseo muy agradable
El acceso sur de Valparaíso

El nuevo camino costero sur de Valparaíso tiene una extensión de 23 Km. aproximadamente. Forma parte del acceso sur que se inicia en Placilla, en la ruta 68, pasando por el camino la Pólvora, al costado de la cárcel porteña y que baja por el costado del cerro Playa Ancha para ingresar a los túneles hasta llegar a los recintos portuarios de Valparaíso en el sector de la Aduana. Además de ser un camino expedito al puerto, permite la recuperación del borde costero como paseo público, con hermosos miradores sobre sus acantilados y conecta a Valparaíso con el resto de las ciudades de la zona central dando lugar al paso de grandes camiones con carga pesada que permite descongestionar el centro de la ciudad al salir con su carga por el acceso sur al camino la pólvora y a la ruta 68.

Este camino que comenzó a construirse en la década del 90, incluye tres túneles o pasos subterráneos. Al transitar desde Placilla siguiendo el camino la Pólvora se llega primero al túnel Las Ánimas, de 473 metros de largo, después de un corto trecho se ingresa al túnel Loma Larga, de 330 metros de longitud, y después de una larga pendiente se ingresa al supertúnel de 2.l50 metros que cruza bajo el cerro Playa Ancha y que a su salida de divide en dos ramales, un viaducto que pasa sobre la calle Antonio Varas y entra a los recintos portuarios de Valparaíso, el otro ramal se conecta a la calle Antonio Varas casi al llegar a la plazoleta de la Aduana.

Epílogo
Los antecedentes, fechas, conocimiento de los paseos, monumentos y miradores, han sido tomados en su mayoría del suplemento “Vacaciones V Región”, publicado en el diario El Mercurio, en diciembre del año 1991. Además de los “Cerros de Valparaíso” publicado por el diario la Estrella, con apuntes y observaciones de quien escribió y redactó con todo sentimiento esta publicación como un homenaje a nuestro hermoso Valparaíso.
Como un reconocido homenaje a su belleza natural, al valor histórico de sus monumentos, a lo intrincado de su geografía, a la calidad de su historia, sus calles antiguas y al laberinto de sus callejuelas y pasajes, Valparaíso a contar del año 2003, deja de ser un poco de nosotros para convertirse en patrimonio de todos. En París, Francia, el 2 de julio del año 2003, nuestra ciudad fue declarada Patrimonio de la Humanidad, especialmente la zona comprendida entre la plaza Aníbal Pinto y plaza Aduana, que corresponde al casco histórico de Valparaíso.
En un intento por dar a conocer tanta belleza natural de nuestro Valparaíso, el origen de los nombres de cerros, quebradas y caletas, ignoradas muchas veces por los propios habitantes de nuestra ciudad, me ha motivado con todo entusiasmo, a realizar este trabajo de investigación de lo más hermoso y tradicional de esta loca geografía.
Al leer estas páginas llenas de gratos recuerdos, espero poder llevarlos por lugares que alguna vez recorrieron en su juventud. Sus rincones, calles, cerros y quebradas volverán a llenar de nostalgia vuestros corazones; y si logro este feliz reencuentro con el pasado que tanto añoramos, mi esfuerzo no habrá sido en vano.

Agradecimientos
Quiero agradecer a mis editores, mi hijo Nelson y Macarena Otero, por la infinita paciencia y la gran disposición que han tenido en el desarrollo de esta exhaustiva investigación.
También quiero agradecer y dedicar este trabajo con mucho sentimiento y emoción, al Círculo de Ex-Enfermeros Navales por el incentivo y apoyo en el génesis de esta obra dedicada a nuestro querido puerto.
Vayan para todos ellos mi más profundo reconocimiento.
Un muelle, calles angostas,
una luz roja en un dintel, marineros,
nostalgias, un amor en cada puerto
y aromas que son difíciles de definir.
La gorra atrás, el viento que inflama el corbatín,
subo por la calle empedrada de adoquín
hacia las estrellas y de noche soy una de ellas,
al pisar el laberinto de tus calles con luces mortecinas
que te ofrecen en cada puerta el amor de mi ciudad.
Valparaíso puerto lindo, en mi juventud viví mil historias
que nunca jamás podré borrar de mi memoria.
Para los marineros enfermeros
que vivieron y sintieron esta mágica emoción,
estoy seguro que una sonrisa iluminará sus caras
y desde el fondo del corazón agradecerán este recuerdo tan hermoso
y emotivo que se siente cuando recordamos lo que hicimos
en esas noches de ilusión, cuando aún no cumplíamos los veinte.
Alejandro Martínez Rojas
Suboficial Mayor Enfermero

